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lunes, 6 de octubre de 2014

Ébola: Temen que el virus llegue a Francia e Inglaterra a fin de mes

EXPANSIÓN

Los científicos han advertido que el virus del Ébola podría llegar al Reino Unido y Francia a finales de este mes. Los médicos alertan que los viajeros de las naciones africanas afectadas por el virus mortal también pueden traerlo a otros países de Europa sin saber que están infectados.
06/10/2014



Basándose en los resultados del análisis de los patrones de propagación de la enfermedad y los datos del tráfico aéreo, los expertos han predicho que hay una probabilidad del 75% de que el virus llegue a Francia el 24 de octubre, mientras que con una probabilidad del 50% también podría golpear al Reino Unido, informa 'The Independent'.

Los médicos alertan que los viajeros de las naciones africanas afectadas por el virus mortal también pueden traerlo a otros países de Europa sin saber que están infectados.

Así, de acuerdo con el estudio publicado en la revista 'PLoS Current Outbreaks', Bélgica tiene una probabilidad del 40% de enfrentarse al ébola, mientras que España y Suiza tienen un menor riesgo: 14% cada una.

Francia lidera la lista de naciones amenazadas porque los países que más sufrieron del virus (Guinea, Sierra Leona y Liberia) son francófonos y tienen una conexión de transporte muy activa con París.

De acuerdo con los datos de la Organización Mundial de la Salud, la epidemia mortal se ha cobrado más de 3.400 vidas desde que comenzó en África occidental en marzo y ahora ha comenzado a propagarse todavía más rápido, infectando a casi 7.200 personas

El ébola ya llegó a España: 1er. caso de contagio del virus

ALERTA MUNDIAL

El ébola ya llegó a España: 1er. caso de contagio del virus

Gran preocupación hay por estas horas en Madrid, luego de que se conociera que se contagió de ébola una enfermera que formaba parte del equipo que atendió al misionero Manuel García Viejo, quien contrajo la enfermedad en Sierra Leona y luego fue repatriado a España, donde murió el pasado 26 de septiembre. La enfermera es la primera persona en contagiarse en España del mortal virus.

06/10/2014|



Una enfermera se contagió de ébola en Madrid.

Nota relacionada:

Ébola: Temen que el virus llegue a Francia e Inglaterra a fin de mes


CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Una auxiliar de enfermería española es el primer caso de contagio de ébola en España. La mujer formaba parte del equipo que atendió al misionero Manuel García Viejo, quien murió el pasado 26 de septiembre en un hospital de Madrid.

Al sentir fiebre, la enfermera fue al hospital de Alcorcón y los dos análisis que le realizaron dieron positivo, según fuentes del Ministerio de Sanidad, cuyo gabinete de crisis está reunido en estos momentos.

El médico y misionero García Viejo, de 69 años, había viajado a Sierra Leona para trabajar en el hospital de la Orden de San de Dios, ubicado en Lunsar, capital de aquel país, donde contrajo la enfermedad. Posteriormente fue repatriado a España pero no pudo hacerse nada para salvar su vida.

Vale recordar que el 12 de agosto pasado falleció el primer español por esta enfermedad. Se trataba del también cura Miguel Pajares, de 75 años, quien había viajado a trabajar como médico a Liberia.

La enfermera, cuyo nombre se desconoce, es la primera persona en contagiarse en España del mortal virus.

Tal como informaba más temprano Urgente24, los científicos han advertido que el virus del Ébola podría llegar al Reino Unido y Francia a finales de este mes. Los médicos alertan que los viajeros de las naciones africanas afectadas por el virus mortal también pueden traerlo a otros países de Europa sin saber que están infectados (ver nota relacionada).

Monsanto invierte en el Ébola

US$ 86 MILLONES

Monsanto invierte en el Ébola

Monsanto y el Departamento de Defensa de USA están financiando a una empresa farmacéutica que podría ganar miles de millones de dólares con el tratamiento del Ébola: Tekmira Pharmaceuticals, una empresa que trabaja en un fármaco contra el Ébola, acaba de recibir una inyección US$ 1,5 millones en efectivo, procedentes del gigante de los agroquímicos.




CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) - Tekmira Pharmaceuticals, una empresa que trabaja en un fármaco contra el Ébola, acaba de recibir una inyección US$ 1,5 millones en efectivo, procedentes de Monsanto.

Se ha informado públicamente que la inversión de Monsanto está relacionada con tecnología desarrollada por Tekmira en el campo de la agricultura. El acuerdo total está valorado en US$ 86,2 millones.

Por otra parte, Tekmira tiene un contrato de US$ 140 millones con los militares de USA para desarrollar medicamentos para el tratamiento de Ébola.

Pero la realidad incontrovertible es que vivimos el brote más importante de ébola de la historia y el más publicitado por los medios, hecho que podría crear una gran demanda en el mercado farmacéutico si el virus traspasa las fronteras africanas y llega a los países occidentales.

Lamentablemente, la historia de la medicina revela que las compañías farmacéuticas, la CDC y la OMS han exagerado en varias ocasiones la severidad de los brotes epidémicos con el fin de promover la venta de medicamentos para su tratamiento. No se sabe si este es el caso, pero pensarlo no es nada descabellado. Ahora que el virus del ébola puede, hipotéticamente, convertirse en una amenaza para occidente, pueden empezar a producirse fuertes inversiones en el desarrollo de una vacuna, pues su venta ya sería un negocio.

Cuatro vacunas que se estaban desarrollando en USA contra el virus del Ébola, llevan paralizadas desde hace tiempo y el dinero parece haber sido la clave del asunto.

La vacuna más prometedora se quedó atascada en la etapa de pruebas de seguridad, por la sencilla razón de que no había dinero para una vacuna que no tenía mercado, es decir, que afectaba solo a países pobres que no podían pagarla. La mayoría de las grandes farmacéuticas prefiere no invertir activos en el desarrollo de fármacos con bajo potencial de negocio. Eso dejaba el desarrollo de estas vacunas en manos de los gobiernos y en pequeñas empresas.

“No veo por qué nadie, excepto el gobierno de USA se involucraría en el desarrollo de este tipo de medidas”, dijo la Dra. Sina Bavari del Instituto del Ejército de USA de Investigación Médica de Enfermedades Infecciosas (USAMRIID) en Frederick, Maryland. “No existe un mercado para esto”.

La tasa de letalidad del brote actual de ébola es de alrededor del 60%, aunque los pacientes pueden sobrevivir si reciben el cuidado adecuado. Sin embargo, lo único que los pacientes están recibiendo como tratamiento son analgésicos y reemplazo de líquidos para hacer frente a la deshidratación, además de antibióticos para las infecciones secundarias.

No hay cura para el Ébola, a menos que las vacunas avancen más en las pruebas en humanos y el dinero no es el único obstáculo en el desarrollo de vacunas. Pasar de la experimentación con animales a los seres humanos representa un gran salto. Es difícil encontrar suficientes personas en estado de alto riesgo para probarlas, a diferencia de enfermedades como la gripe común o el VIH.

“Hay por lo menos cuatro vacunas que pueden proteger contra el Ébola (en monos)”, dice el Dr.Thomas Geisbert, cuyo laboratorio en la Universidad de Texas Medical Branch está trabajando en alguna de ellas. Pero, ¿cómo llevar esto al siguiente nivel?

Llamada MB-003, esta vacuna proporciona una protección del 100% a los monos cuando se administra inmediatamente después de la exposición al virus, y ayudó incluso después de que se desarrollara los síntomas.

Las vacunas que usan el virus de la estomatitis vesicular han sido diseñadas genéticamente para asemejarse al Ébola y han funcionado bien en monos. Los científicos confían en su eficacia, pero al utilizar un virus “vivo”, existen ciertos problemas de seguridad.

También se han producido vacunas utilizando partículas similares al virus, un enfoque que ha funcionado contra otras enfermedades. Pero, de nuevo, las pruebas aún no se han hecho en seres humanos.

Un fármaco que está siendo probado para la influenza, el favipiravir o T-705 ha demostrado que también puede ser eficaz contra el Ébola en ratones. El USAMRIID lo está probando actualmente en monos, animales cuya respuesta a las infecciones del Ébola es más cercana a la de los seres humanos.

El laboratorio también está probando una droga llamada BCX4430 en animales. Una pequeña empresa de biotecnología llamada BioCryst está trabajando con USAMRIID para desarrollarla.

Sin embargo los expertos están divididos sobre la cuestión de la utilización de medicamentos experimentales durante un brote de la enfermedad. Algunos creen que las vacunas se deben aplicar a los trabajadores del laboratorio y de la salud en primera línea de batalla contra el Ébola. A otros no les gusta correr riesgos.

Lo cierto pero, es que ante la posibilidad de realizar un gran negocio, la vacuna puede recibir las inversiones necesarias para ser desarrollada, justo en este momento.

Y probablemente, tales inversiones no serán destinadas a pequeños laboratorios o entidades públicas, sino a grandes empresas del sector sanitario y a grandes farmacéuticas

MSF Argentina | Médicos Sin Fronteras



MSF Argentina | Médicos Sin Fronteras
03/10/2014
México: el diagnóstico y tratamiento de Chagas ya son una realidad en Oaxaca
© Consuelo Pagaza/MSF


Los 43.000 habitantes del Municipio de San Pedro Pochutla y la localidad de Mazunte, en el municipio de Santa María Tonameca, Estado de Oaxaca, México, ya tienen acceso a la atención médica en las estructuras del primer nivel de atención para la Enfermedad de Chagas. La Secretaría de Salud de Oaxaca, en colaboración con Médicos Sin Fronteras (MSF), ha empezado actividades de diagnóstico y tratamiento para dicha enfermedad.

Al día de hoy, con la llegada de las pruebas rápidas de diagnóstico y la primera dotación de medicamentos para tratar la enfermedad, el personal de la Secretaría de Salud ya está diagnosticando y los primeros pacientes que se han identificado han iniciado el tratamiento correspondiente. Hasta la fecha se han realizado 1.512 pruebas serológicas para diagnosticar esta enfermedad.

El primer paciente seropositivo pudo iniciar el tratamiento a finales del mes de agosto. Ubaldo Mendoza tiene 18 años y es de Puerto Ángel, Oaxaca. “La doctora me va a estar chequeando cada semana para ver cómo va el proceso del tratamiento,” cuenta. “Por el momento me siento bien, no tengo nada”. Ubaldo no tiene miedo porque sabe que hay cura, y sabe que recibir el tratamiento de 60 días que necesita le permitirá mejorar su salud y seguir estudiando.

“La colaboración entre Médicos Sin Fronteras y las autoridades de salud Estatales y Federales deberá permitir superar las actuales barreras que aún existen para acceder al tratamiento de la enfermedad,” afirma Marc Bosch, coordinador general de MSF en México. “Así se podrán replicar iniciativas similares en otras zonas del país donde el Chagas también es endémico de manera que en el futuro, las más de un millón cien mil personas que se estima pueden estar infectadas en México, sean diagnosticadas y tratadas de forma correcta.”

Proyecto de Atención Integral e Integrado

El proyecto, producto de la colaboración entre MSF, la Secretaría de Salud de Oaxaca y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en el estado, busca desarrollar un modelo de atención integral e integrado dentro del sistema de salud, que asegure el diagnóstico y tratamiento para las personas que viven con la enfermedad. En la región, se estima que la prevalencia podría estar entre el 4 y el 12% de la población.

Desarrollado como una intervención integrada, el proyecto contempla el apoyo técnico de MSF al personal de las estructuras sanitarias en la zona, el suministro de las pruebas rápidas de diagnóstico a nivel de las Unidades de Salud, la donación de equipos para realizar electrocardiogramas y del medicamento (Benznidazol) para tratar a los pacientes.

Así mismo, MSF está ofreciendo apoyo técnico al Programa de Control Vectorial para erradicar la chinche transmisora de la enfermedad; labores de información, educación y comunicación para la comunidad, y capacitaciones para el personal de salud sobre la prevención de la transmisión de madres a hijos y para hacer transfusiones seguras.

La enfermedad de Chagas es una infección parasitaria, sistémica, crónica, transmitida por alguna de las siguientes formas: la vectorial (por medio de la picadura de insectos triatominos “chinches” contaminadas por el parasito), la transfusional (de sangre y hemoderivados), la congénita (madre-hijo) y la oral (alimentos contaminados). Entre 30-40% de los infectados progresan a la etapa crónica de la enfermedad y en un periodo de entre 5 a 20 años después de haber adquirido la infección pueden desarrollar enfermedades cardiovasculares (cardiomiopatías) o digestivas (megavísceras).

La enfermedad de Chagas es una patología endémica en 21 países de las Américas, donde se estima que cerca de 100 millones de personas están en riesgo de infectarse. En México, se calcula que ya hay más de 1.100.000 personas infectadas, la mayoría de las cuales no han tenido acceso al diagnóstico ni al tratamiento específico para la enfermedad. Se estima que anualmente se producen en el país más de 7.700 nuevos casos. Ocho estados (Chiapas, Veracruz, Guanajuato, Hidalgo, Puebla, Michoacán, México y Oaxaca) tienen más del 69% de los casos seropositivos registrados a nivel nacional.

La mortalidad en Chagas está relacionada directamente con las patologías desarrolladas durante fase crónica de la enfermedad. Si bien entre el año 2000 y el año 2012 se han reportado en México unas 371 muertes, algunos estudios hablan de una mortalidad global estimada de 15.000 personas/año.

Testimonios Clarisa De Lorenzi Coordinadora de Recursos Humanos – Argentina

Testimonios
Clarisa De Lorenzi
Coordinadora de Recursos Humanos – Argentina
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Clarisa De Lorenzi, argentina, trabaja con Médicos Sin Fronteras (MSF) como coordinadora de Recursos Humanos. Actualmente cumple esta tarea en la misión de MSF en Sudán del Sur, el país más nuevo del mundo (se independizó de su vecina Sudán en 2011). Desde que estalló un conflicto en diciembre de 2013, MSF ha escalado rápidamente su respuesta a la emergencia, abriendo nuevos proyectos para hacer frente a las crecientes necesidades de las personas directamente afectadas por la crisis, y trabajando en hospitales, tiendas de campaña, refugios temporales y hospitales inflables.

Actualmente, MSF cuenta con 26 proyectos de asistencia humanitaria en 9 de los 10 estados del país. Con más de 3.800 trabajadores de la organización en el país, el rol de los responsables de Recursos Humanos como Clarisa es fundamental para asegurar el buen funcionamiento de las actividades en un contexto de tanta complejidad.

¿Cuál es la labor que estás cumpliendo hoy en MSF? ¿Cómo es tu día a día en la misión?

En este momento soy Coordinadora de Recursos Humanos para la misión de MSF en Sudán del Sur. El trabajo de un coordinador dentro de la organización no es parecido a ningún otro, porque nos encontramos con distintos desafíos dependiendo del país al que vayamos. Podríamos decir que la rutina no existe. El día transcurre entre objetivos de mediano y largo plazo muy específicos de Recursos Humanos, tales como desarrollo, capacitación, reclutamiento, manejo de conflictos y administración de personal, pero también nos encontramos con cosas urgentes, relativas a la naturaleza de las actividades: movimientos de personal, viajes, tramitación de visas, relación con las autoridades locales. Al trabajar en proyectos de emergencia, es muy difícil planear el día a día.

¿Qué te motivó a trabajar con MSF?

Antes de comenzar, me motivaba la propuesta de la organización, la imparcialidad, la neutralidad y la independencia. Por sobre todo, me interesaba poder ayudar a quien más lo necesita.
Ya estando en el terreno, la motivación se mantiene intacta, pero puedo agregar que la experiencia intercultural es fascinante: lo que uno aprende a diario no deja de sorprenderme, aun cuando llevo ya algunos años en la organización.

Explícanos un poco acerca de la situación en Sudán del Sur. ¿Cómo es tu trabajo en ese contexto específico?

Sudán del Sur ya estaba viviendo una emergencia aún antes de los hechos de violencia del pasado diciembre. La situación humanitaria ya era muy grave, con una población con un acceso muy limitado a la atención sanitaria. Más del 80% de los servicios médicos en el país son proporcionados por organizaciones internacionales, y MSF ya lleva 30 años trabajando en la región.

En ese entonces, a nivel de mi trabajo en Recursos Humanos, los desafíos eran principalmente la alta rotación del personal nacional, y la dificultad para encontrar perfiles calificados a nivel local: durante veinte años, los habitantes de Sudán del Sur sufrieron una guerra civil, que hizo que muchos se dirigieran a países vecinos para emprender sus estudios, y ya no volviesen. Para el personal internacional a su vez, los desafíos son la adaptación a un modelo cultural y a costumbres diferentes.

Ya luego de la crisis de diciembre, los desafíos se multiplicaron. Muchas organizaciones internacionales dejaron el país y, por más que desde MSF intentamos hacer mucho, nuestra respuesta sola no alcanza. Además, por razones de seguridad, parte de nuestros equipos internacionales debieron ser evacuados temporalmente a países vecinos durante el pico del conflicto. Eso hizo que en muchas ocasiones debiéramos funcionar con equipos mínimos de repuesta, con todo lo que eso conlleva: mucho stress, mucho cansancio y frustración.

Todo esto significó también un trabajo inmenso: de logística, de comunicación a las autoridades locales, y de una gran presión de trabajo para los equipos que se quedan en el terreno; nuestra principal preocupación, como una organización médico-humanitaria independiente, es que las poblaciones afectadas accediesen a nuestros servicios de salud, y la situación imperante hacía que lograr esto fuese muy difícil. Claramente, lo más difícil de ese proceso era ver a la gente sufriendo.

¿Qué es lo que te llevas de estas estadías en el terreno?

Fundamentalmente el intercambio que es posible trabajando en una misión humanitaria: porque sin duda los voluntarios de MSF damos mucho, pero lo que recibimos de aquellos a quienes intentamos ayudar no tiene nombre, no es comparable a ninguna otra experiencia, es inexplicable.
He aprendido también a valorar el día a día, a vivir el presente, a minimizar los problemas, a apreciar lo simple. Médicos Sin Fronteras es una experiencia que definitivamente te cambia para siempre.

Testimonios Ana María Tijerino Psicóloga, Honduras © Laurence Hoenig/MSF.

Testimonios
Ana María Tijerino
Psicóloga, Honduras
© Laurence Hoenig/MSF.

Ana María, psicóloga de MSF y asesora de salud mental, tiene una larga experiencia en atención a personas supervivientes de incidentes violentos. Pero las atrocidades que se producen en la región minera de Ituri, en el este de la República Democrática del Congo (RDC), la dejaron horrorizada. Allí, MSF brinda atención a supervivientes de secuestro, esclavitud sexual y torturas.

“En los alrededores de Nia Nia, en el este de la Provincia Oriental de Congo, se han producido desde abril violentos ataques asociados a la extracción de oro y diamantes. Diferentes grupos de furtivos armados intentan desde hace décadas aprovecharse de la economía ilegal que rodea a las minas de la reserva de vida salvaje de Okapi, pero actualmente tiene lugar un pico de violencia que es del todo excepcional.”

Un verdadero infierno

“Me impactó mucho lo que la gente me contó. Describen lo que han vivido como un infierno. Pensaba que lo había escuchado todo sobre lo que la gente puede sufrir. Me cuesta creer que tal nivel de horror sea posible. Es como si los peores vicios humanos tuviesen como misión destruir, degradar, humillar y deshumanizar. Algunas de las mujeres víctimas fueron utilizadas como esclavas sexuales a veces durante meses, y fueron agredidas sexualmente por varios hombres varias veces al día, y a menudo delante de sus padres, maridos o parientes. Y no sólo son mujeres, también he conocido a niños y hombres que habían sido agredidos sexualmente.”

El abuso afecta a todo el mundo

“No es sólo violencia sexual, también hay otros tipos de violencia. Todos los que trabajan en las minas han experimentado algún tipo de abuso. Es raro encontrar a personas que no hayan estado expuestas a la violencia, ya sea contra ellos o contra otros."

"Los mineros que habían construido campos en el corazón del bosque han huido a ciudades cercanas como Nia Nia para buscar ayuda tras haber sido atacados o por temor a más agresiones. La economía de Nia Nia depende casi por completo del comercio de oro y diamantes, y casi todos los víveres se importan, incluidos el agua y la comida. Es un lugar pobre con pocos trabajos o actividades económicamente rentables, así que el precio que pagan las víctimas de la violencia es la pérdida de sus medios de vida. “

Comunidad acogedora

“Los desplazados apenas son visibles en la ciudad, aunque ahora constituyen una cuarta parte de la población de Nia-Nia. No se han construido refugios temporales, sino que los acogen parientes, conocidos o incluso personas extrañas que les han abierto sus puertas. La situación es cambiante. Cada dos semanas llegan a Nia Nia nuevos desplazados, mientras que otros regresan a las minas para mantener su sustento mínimo."

"Las víctimas no han sido estigmatizadas por la población en Nia Nia, todo lo contrario. Los acogen, apoyan y escuchan. Me impresionó la resiliencia de las personas y los mecanismos que ha creado la comunidad.“

Necesidades de salud mental

“Al llegar a Nia Nia, el equipo de MSF empezó a prestar atención primaria de salud gratuita e identificó las necesidades de salud mental para establecer servicios de apoyo psicológico. Desde entonces, muchas personas han venido a nuestro centro, generalmente acompañadas por otros supervivientes de la violencia o por vecinos. Las víctimas de violencia, especialmente de violencia sexual tienen acceso a asesoramiento psicológico y atención especializada gracias al servicio de MSF.”

“Sin embargo, la naturaleza de la violencia sexual hace que la provisión de asistencia a estas personas sea más difícil. La profilaxis posterior a la exposición -que protege contra el VIH, las infecciones de transmisión sexual y el embarazo- sólo es totalmente efectiva si se administra en las primeras 72 horas tras la agresión, así que las mujeres utilizadas como esclavas sexuales durante meses se ven privadas de esa atención fundamental. “

Trauma prolongado

“Meses después de haber sido agredidos, los supervivientes siguen padeciendo traumas físicos y psicológicos. Muchos padecen dolor y heridas infectadas, así como estrés, depresión y pesadillas."

"Las personas que sobreviven afrontan una constante sensación de estar viviendo en una situación de inseguridad, sin saber lo que pasará al día siguiente, lo cual aumenta el estrés que padecen.”

Horrorizados

“Todo el equipo está horrorizado por las atrocidades sufridas por la gente. Creo que tenemos el deber de denunciar lo que está ocurriendo ahora mismo en Nia Nia y tenemos que romper el silencio para ayudar a la población. “

“Aunque la violencia y la violencia sexual no son nada nuevo en RDC, estas atrocidades no son normales para las víctimas. Nadie debería tener que aceptar tal nivel de violencia.”

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Desde 2003, MSF tiene una presencia continua en la Provincia Oriental con un enfoque de asistencia a la población civil que ha huido de los episodios de violencia. Se ha establecido una amplia gama de programas: cirugía a heridos de guerra, salud mental y atención primaria para apoyar a personas desplazadas, atención a víctimas de violencia sexual y general, respuesta a epidemias, gestión de salas de urgencias, maternidad y pediatría; seguimiento de pacientes con VIH / SIDA y lucha contra la enfermedad del sueño.

MSF Argentina | Médicos Sin Fronteras




04/10/2014
El costo de la guerra: un día en la vida del conflicto sirio

© Yuri Kozyrev/Noor


La organización médico-humanitaria internacional Médicos Sin Fronteras (MSF) ha lanzado el relato documental multimedia “El Coste de la Guerra
, que explora un solo día en la vida del conflicto que actualmente azota Siria desde la perspectiva del personal sanitario, los pacientes y los refugiados.


Tras más de tres años, la guerra en Siria ha costado la vida de más de 150.000 personas y ha obligado a abandonar sus hogares a más de nueve millones, casi un tercio de las cuales han huido del país. A pesar de lo impactantes que son, las cifras no logran transmitir el alcance del conflicto y su impacto sobre sus vidas. Al centrarse en un solo día, “El Costo de la Guerra” 
ilustra lo implacable que es el conflicto sirio y la inmensa gama de necesidades médicas que deben abordarse a cada momento y en varios lugares a la vez.


“La guerra es tan abrumadora que es fácil perder de vista lo que significa para los sirios”, dice la doctora Joanne Liu, presidenta internacional de MSF. “Trabajando en Siria a finales del año pasado vi a niños heridos por explosiones y con enfermedades que se podían prevenir, a familias sin techo y a mujeres que no podían parir en un entorno seguro. Cuando hablamos de Siria suele haber una falta generalizada de humanidad porque acostumbramos a hablar de cifras. Este proyecto muestra el coste personal de un conflicto brutal y que no cesa”.

Cortometrajes, ensayos fotográficos y un informe descriptivo transmiten las dimensiones estrictamente personales del conflicto tal y como lo viven los pacientes y refugiados sirios y los miembros del personal de MSF que los tratan. Debido a la inseguridad era imposible documentar estas historias dentro de Siria.

Para producir “El Costo de la Guerra”, MSF ha colaborado con fotógrafos y camarógrafos galardonados, entre ellos Kate Brooks, Yuri Kozyrev, Moises Saman, Daniel Etter, y Ton Koene. A finales del año pasado visitaron clínicas de MSF y hospitales en los asentamientos de refugiados en Domiz (Irak), el Valle de Bekaa (Líbano), Ramtha (Jordania) y Ammán (Jordania) para documentar las circunstancias en las que se realiza un día de trabajo.

Cada perspectiva proporciona una mirada a los desafíos, obstáculos y agobiantes temores que a diario afrontan los incontables desplazados sirios. Y a través de sus historias muestra la situación en Siria.

En la ciudad de Ramtha, en el norte de Jordania, adultos y niños heridos de gravedad llegan sin cesar al programa de cirugía traumatológica de MSF. Está a sólo cinco kilómetros de la frontera con Siria y desde ahí se pueden oír las explosiones. Llega la noticia de que tres pacientes gravemente heridos están en camino y el doctor Haydar Alwash, un cirujano de MSF y ex refugiado iraquí, acaba antes de tiempo una sesión de formación para preparar el quirófano. “El trabajo es muy exigente, pero el paciente lo necesita ahora, no mañana ni dentro de una semana”, dice.

En el bullicioso campamento de refugiados de Domiz, en el noroeste de Irak, viven al menos 60.000 refugiados sirios. El doctor Mustafá Khalil, refugiado él mismo, recibe cada mañana como saludo las miradas de decenas de personas en una sala de espera situada en el exterior de la clínica de MSF. “Es así cada mañana”, dice. Las cámaras lo siguen durante un caótico día de atención a los pacientes. También muestran a dos trabajadores de salud comunitaria de MSF mientras caminan por el denso laberinto de tiendas para visitar a las familias e informarlas sobre los servicios de salud disponibles.

Repartidos por todo el valle libanés de Bekaa, los refugiados sirios se refugian donde pueden, desde tiendas de campaña hasta escuelas vacías. Hanane Lahjiri, una trabajadora de salud comunitaria de MSF, viaja a por la zona para comprobar las condiciones de salud e informar sobre los servicios que ofrece MSF en una clínica local. “Yo misma estoy embarazada, así que soy más sensible a su situación”, explica Lahjiri hablando de las mujeres que encuentra. “Una mujer me contó la muerte de su bebé y fue muy difícil. Me imaginé a mí misma en esa situación”.

En el proyecto de cirugía reconstructiva de MSF en Ammán, la capital jordana, uno de los pacientes del doctor Ashraf Bustanji tiene la pierna destrozada por la metralla a causa de una explosión sufrida hace medio año. Fue tratado en Siria por un dentista, el único profesional sanitario que encontró. A veces, el médico tiene que rebajar las expectativas de los pacientes sobre los plazos de su recuperación.

“Lo que hemos captado en un solo día no es más que un minúsculo reflejo del coste humano del conflicto de Siria, que no para de crecer”, dice Moises Saman, fotógrafo de la prestigiosa agencia Magnum, que trabajó para este proyecto desde el Líbano. “En un único día se ve con todo detalle el inmenso sufrimiento causado por la guerra en Siria y a la vez se toma conciencia de que es en realidad solo un día en un conflicto que ya dura más de tres años y para el que no se ve final”.

MSF empezó a trabajar en Siria poco después del inicio de la guerra, primero apoyando centros médicos con donaciones de medicamentos y suministros, y luego estableciendo sus propias instalaciones allí donde era posible. MSF intentó conseguir la aprobación del Gobierno en Damasco para trabajar en Siria, pero no lo consiguió. Los equipos iniciaron proyectos en zonas controladas por la oposición, sobre todo en las regiones fronterizas del norte del país. MSF también puso en marcha amplios programas médicos y humanitarios para refugiados sirios en los países vecinos.

Dada la dureza de los combates y el colapso del antaño eficiente sistema médico sirio, las necesidades acuciantes son incontables. Y aún lo son más cuando los centros y trabajadores sanitarios en Siria se han convertido en objetivo de los ataques.

El lanzamiento de “El Costo de la Guerra” estaba previsto para enero de 2014, pero se retrasó cuando cinco miembros de MSF fueron secuestrados por un grupo armado en el norte de Siria el pasado 2 de enero. Trabajaban en un hospital gestionado por MSF para prestar atención sanitaria básica a víctimas del conflicto. Tres de los secuestrados fueron puestos en libertad el 4 de abril y las dos restantes el 14 de mayo.

“El principal reto que afrontamos en Siria es poder dar ayuda de forma segura y sin excesivo riesgo para nuestros equipos y nuestros pacientes", dice la doctora Liu. “La verdad es que no tenemos el acceso que necesitaríamos a la mayoría de la población civil. Atendemos a los pacientes más necesitados a nuestro alcance”.

Desde junio 2012, hospitales y centros de salud de MSF están activos en todo el norte de Siria. En estas instalaciones se han realizado 10.151 intervenciones quirúrgicas, 63.440 intervenciones en la sala de emergencias, 109.214 consultas ambulatorias, y al menos 2.373 partos seguros. MSF también da apoyo a 58 hospitales y 38 puestos de salud a cargo de redes de médicos sirios en siete provincias. La inseguridad hace que sea extremadamente difícil proporcionar servicios médicos sobre el terreno, y aunque se están reduciendo algunas actividades de MSF, la organización sigue priorizando la asistencia directa siempre que sea posible. En Irak, Jordania y Líbano, MSF realiza programas médicos a gran escala para refugiados sirios, y hasta ahora ya se han efectuado más de 587.000 consultas médicas.
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